Esta página nace a título recordatorio y como homenaje a la figura del empresario catalán Fernando de Vilallonga, hombre polifacético que contribuyó notablemente al desarrollo económico de la Costa Brava / Girona en los años 60-90, del siglo pasado.
En este año, 2019, se cumple el 25 aniversario de su fallecimiento. Hombre sencillo, con una simpatía desbordante y gran bondad, hizo realidad varios extraordinarios y fantásticos proyectos urbanísticos y empresariales; ésto lo convirtió en un personaje único y fuera de serie por su capacidad de visión y de adelantarse al futuro.
De los muchos proyectos que Vilallonga emprendió y llevó a cabo, Empuriabrava es, sin duda, el de mayor envergadura e importancia.
“El hombre que se ha jugado el crédito para construir Empuriabrava es amigo nuestro y se llama Fernando de Vilallonga. Él ha hecho de Empuriabrava la obra de su vida".
Jaume Pol Girbal en el libro Costa Brava
En el aspecto personal, debemos destacar su compromiso con los valores familiares así como sus tres pasiones: la caza, la aviación y el urbanismo. De hecho, fue su afición por la aeronáutica lo que le llevó a localizar los terrenos dónde ubicar el aeródromo de Empuriabrava (sede olímpica de saltos en paracaídas en Barcelona 92) y el desarrollo de toda la urbanización, tal y como hoy la conocemos.
“Creemos que las grandes pasiones de Fernando de Vilallonga han sido la aeronaútica, la caza y el urbanismo. Póngalo el lector en el orden que desee, y añádanle una exquisita sensibilidad por las artes y la cultura, una devoción por la familia y por Girona, y también casi completo el retrato, o por lo menos el apunte de nuestro «dimoni»”.
Diario de Girona / De sol a sol, viernes, 3 de agosto de 1984